El programa ‘The Winds of Change’ revela puntos críticos de emisión de gases de efecto invernadero en la superficie oceánica

El programa ‘The Winds of Change’ revela puntos críticos de emisión de gases de efecto invernadero en la superficie oceánica

El programa The Winds of Change, encuadrado en la expedición suiza The Ocean Mapping Expedition ha identificado recientemente numerosas zonas de fuerte emisión de metano y dióxido de carbono entre Mactán (Filipinas) y Singapur.

The Winds of Change, que se lleva a cabo a bordo del velero Fleur de Passion en colaboración con la Universidad de Ginebra y en el marco de The Ocean Mapping Expedition, ha permitido recoger en tiempo real y de modo continuo datos de referencia esenciales acerca de las concentraciones de metano y dióxido de carbono a lo largo de su ruta. Además, ha permitido identificar zonas de fuerte emisión de gases de efecto invernadero, cuya dinámica requiere una vigilancia especial por parte de la comunidad científica.

El programa tiene como objetivo aportar a la comunidad científica datos de campo inéditos, que contribuyan a una mejor comprensión del papel de los océanos en el  Los científicos de la expedición alertan de que, a la vista de la preocupante evolución del clima y de la acidificación de los océanos que se deriva de ello, deben revisarse de manera urgente los conceptos sobre el ciclo del carbono a escala global. “Las concentraciones de metano y de dióxido de carbono experimentan claros aumentos en la proximidad de las ciudades, cerca de las islas y en la superficie de las aguas poco profundas o, dicho de otro modo, en las zonas con impacto de la actividad humana y donde se observa una mayor proliferación de alga”, explica el profesor Daniel McGinnis, jefe del Grupo de Física Acuática de la Universidad de Ginebra y responsable del proyecto.

“En el proyecto ya se han revelado muchos puntos críticos, zonas con una tasa de emisión de gases de efecto invernadero muy elevada que requerirían estudios más profundos, como por ejemplo en Mactán, donde se han detectado emisiones de metano más de seis veces superiores a la media”, prosigue el profesor McGinnis.

En el marco de este programa el velero de 33 metros Fleur de Passion —un viejo buscaminas de la Marina alemana construido en 1941 y transformado después en queche que hace la vuelta al mundo en cuatro años (2015-2019) siguiendo la ruta de Magallanes— está equipado con un analizador de gases de efecto invernadero conectado a una toma de aire situada a 16 metros sobre la superficie del mar, en el palo de mesana (en la popa del barco). Con este equipo realiza análisis de forma automática cada minuto. Así continuará su misión climática hasta que la expedición alrededor del mundo finalice en agosto de 2019 en Sevilla.

 

 

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